Soy antitaurina

La verdad, nunca le ví la gracia a esto de la fiesta nacional… y, cada vez se la veo menos. Hasta el punto de militar contra ella. No es una moda. Es como el reciclaje. Una vez adquieres conciencia de lo importante que es, lo haces y haces de ello un ritual y una forma de entender la vida.
Desconozco si las cuestiones técnicas acerca de desgarros musculares, etcétera son fidedignas o no … quizá Sade nos podría ilustrar… En cualquier caso, seguro que se acercan bastante a la verdad.

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  22 comments for “Soy antitaurina

  1. Eulalia
    24 noviembre 2007 at 12:52

    También a mi me parece una salvajada eso de las corridas de toros y también pienso que si no se le hiciera daño la fiesta en si no estaría mal.
    Santi Benítez habla de «liturgia», ignoraba que las corridas de toros tuvieran nada que ver con la iglesia, aunque viendo como piensan los integrantes de ambas sectas, no me extrañaría.
    Tradición, hace siglos que se hace, dice Santi. Vale. También hace siglos se mataba a la gente en los circos y se quemaba a las «brujas» en hogueras a la vista del pueblo, pero, por suerte, alguien decidió que esas cosas eran una salvajada y dejaron de hacerse.
    ¡Oh, claro, no es lo mismo, los unos eran seres humanos y los otros solo son bestias!
    A menudo son más bestias los humanos que los animales, así que este razonamiento tampoco me vale.
    Maripuchi: me he reenviado el slide para hacer una entrada que hace tiempo que vengo pergeñando al respecto. Comentaré donde la he encontrado. Gracias por publicarla.
    Saludos a todos.

  2. Sade
    19 noviembre 2007 at 18:18

    Sobre los comentarios de Santi Benitez, me gustaría hacer alguna puntualización. Soy un profundo desconocedor de la «liturgia» del toro, como usted la llama. Desconocía que la lidia portuguesa, se hiciera sin puyas y sin banderillas. Hoy, he preguntado a un par de aficionados a la fiesta y me han comunicado que hay puyas (allí lo llaman varas) y que hay banderillas. Eso sí, al toro no se le mata en la plaza, ¿y qué? Las últimas disculpas que se estan instaurando es que un toro sufre más en un camión que en una lidia, cosa que no se cree ni el que las ha escrito. Ahora, dicen que el tálamo del toro es un 20% más grande que el de cualquier bóvido, lo que les hace pensar aún con más fe que el dolor en la lidia para ellos (los toros) es una nimiedad. ¿A que obedecen tantas y tantas charlas y publicaciones (ni una en una revista científica de prestigio)? Pues obedecen a que las leyes de protección animal y a que las recomendaciones de la UE, están encaminadas a abolir cualquier espéctaculo en que se demueste que el animal sufre tanto psiquica como fisicamente. Digo recomendaciones porque la UE no tiene potestad para legislar nada al respecto. A usted, amante de este bello animal, le importará muy poco el sufrimiento animal, pero a los que creemos que los animales deben ser dotados de derechos y no de de deberes (que bueno estaría), nos produce un profundo espanto.
    En fin, que a pesar de ser un dialógo sin retorno, lo único que pido (y lo he conseguido de muchos protaurinos) es que se reconozca que el toro sufre dolor y un profundo estrés que le lleva al agotamiento. Nada más, reconozcanlo. Digan que en beneficio de una cosa que califican como arte, les importa un bledo lo que el toro pueda sentir y padecer. Y así todos nos quedaremos más contentos.

  3. zalakain
    18 noviembre 2007 at 19:36

    @ Santi Benítez (Sun_Tsu)

    Lamento haber dado a entender eso; es que soy un ppoco totorpe, pperdón.

    No quería decir que disfrutar de la fiesta taurina no es de izquierdas, líbrenme los dioses, no, disfrutar de la fiesta taurina es de izquierdas, o puede serlo con tanto derecho como siendo de derechas. En realidad, es probablemente un factor de armonización de la derecha y la izquierda, el pueblo unido viendo los toros jamás será vencido.

    Como no soy de izquierdas, no había pensado en la posiblidad de ofender a los izquierdistas que disfrutáis de la fiesta nacional. Y como soy tan palurdo, además resulto pasarme por el forro todo lo que tiene que ver con la nación; y por si fuera poco, la palabra pueblo me revuelve las tripas.

    Quede claro que yo no milito en contra vuestra, es sólo que vuestra existencia me pone triste. Pero ése es mi problema 🙂

    Saludos.

  4. Santi Benítez (Sun_Tsu)
    18 noviembre 2007 at 16:57

    zalakain, perdona, pero aquí quien único parece tener una empanada mental eres tú. Sobre todo porque, al parecer, y según tú, disfrutar de la fiesta taurina no es de izquierdas – o por lo menos creo que eso insinúas con tanta p repetida-. Pues siento que pienses así, pero es tú problema, no el mío.

    Ôo-~

  5. zalakain
    18 noviembre 2007 at 15:32

    @ Santi Benítez (Sun_Tsu)

    Si tu empanada no fuese mental sería deliciosa, ppor lo ppoppular, digo.

    «curiosamente, la desaparición de esa animalada atrajo a mucha más gente a las plazas de toros». ¿Te lo imaginas?. Ir eliminando una por una todas las animaladas de las corridas; las plazas se irían llenando progresivamente, más y más; al final, con el ruedo vacío, todo el pueblo en la plaza gritando enfervorizado oleeeeeeeeeee!

  6. Santi Benítez (Sun_Tsu)
    18 noviembre 2007 at 12:47

    Maripuchi, en Portugal se usa un artilugio bastante ingenioso que se coloca en la cruz del animal que permite usar unas banderillas con punta de plástico – así, en caso de fallar sobre el artilugio, la banderilla rebota en la piel del toro cayendo al suelo-.

    garib, siempre que hablo sobre la lidia aclaro que soy de izquierdas porque, no sé exactamente cómo, el gusto por el toreo parece haberse aliado a ser de derechas, cosa completamente falsa. Podría ser comparable con el hábito de fumar puros, que hasta finales de los 80 era muy de izquierdas, y a partir de entonces parece que sólo los fuma la gente de derechas. Pero lo aclaro por eso, no por otra cosa.

    Es muy cierto que el gusto por la liturgia taurina no tiene nada que ver con ser de derechas o de izquierdas – conozco gente del PNV y de ERC que disfrutan de ella y saben de toros mucho más que yo-.

    La adaptación de las tradiciones a los tiempos es una cuestión de madurez cultural. La liturgia taurina forma parte de la misma tradición en la que se entronizan los encierros, que se han ido adaptando a los tiempos, sin perder ese ánimo de fiesta que siempre han tenido. Tradiciones que están muy arraigadas en nuestro bagaje cultural y desarrollado un refinamiento que difícilmente puede ser tildado de otra cosa que cultura. Aunque reconozco, repito, que debe ser adaptado. Pero es que eso lo tienen que hacer las diferentes administraciones municipales en donde se desarrollen los eventos taurinos. Pondré el ejemplo de Córdoba, en donde gobierna IU desde el año de la parrala y no han sido capaces de adaptar la normativa para que se pueda disfrutar la fiesta sin que se le haga daño al animal. ¿Por qué? No tengo ni idea. Habrá que preguntarles a ellos, que en toda España se han erigido como defensores de la prohibición de la fiesta, pero resulta que donde gobiernan la cosa no es tan clara.

    Y reitero, zalakain, la ignorancia que acompaña a las personas que lo único que pretenden es que la liturgia desaparezca… me parece penosa, totalmente descalabrada y sin sentido. Cuando se exige la desaparición de la fiesta, no su adaptación a los tiempos, su desaparición, se hace porque se desconoce por completo su historia, que significa y que es. En comparación, aquellos que, simplemente, exigen la desaparición de la fiesta taurina, son exactamente lo mismo que los puristas que pretenden que la fiesta siga como está ahora mismo. Existe un ejemplo muy claro al respecto. A principios del siglo XIX había una suerte llamada la media luna, que no era otra cosa que unos lanceadores colocados a los lados del palco real que asaeteaban al toro con unas picas terminadas en medias lunas de metal si este se acercaba mucho al palco. Fue el propio rey quien prohibió la suerte y eso levantó una polémica monumental en todo el país, pero, curiosamente, la desaparición de esa animalada atrajo a mucha más gente a las plazas de toros.

    Aquellos que piden la desaparición de la fiesta, y punto, de lo que realmente tienen miedo es de que la adaptación de la liturgia taurina, al desaparecer el sufrimiento del animal, atraiga más gente a las plazas. Y de la misma manera, aquellos que no quieren que se produzca dicha adaptación, lo que desean es que se mantenga la liturgia como una forma de entendimiento elitista cultural de algo que siempre ha sido popular, perteneciente al pueblo, no a unos pocos, que es, desgraciadamente, en lo que se ha ido convirtiendo a lo largo del siglo XX.

    Ôo-~

  7. Mega
    18 noviembre 2007 at 10:51

    ZalaKain y garib lo han expresado muy bien: las culturas basadas en la violencia, en el sufrimiento del animal (aparte de otras zarandajas) no tienen justificación.

    A lo mejor sí se justificaban en siglos anteriores (no sé cómo), pero en el nuestro ya no tienen sentido.

    (Salvando las distancias, también era costumbre no hace mucho tirar una cabra desde lo alto de un campanario en algún pueblo español. Quienes lo hacían argumentaban que llevaban siglos con esa costumbre. ¡Menudo argumento!)

    En suma, si hay tortura, no hay cultura que valga. Por último, la compasión por el sufrimiento de los animales también es un rasgo de humanidad.

  8. zalakain
    18 noviembre 2007 at 10:06

    «la ignorancia que acompaña a las personas que lo único que pretenden es que la liturgia desaparezca …. me parece penosa, totalmente descalabrada y sin sentido». Vaya joya, amigo; mejor te vas a una consulta izquierdológica y te lo haces revisar.

  9. Leg
    18 noviembre 2007 at 8:46

    Yo no soy ni de izquierdas ni de derechas, y ni siquiera sé qué tiene que ver eso con el tema que estamos tratando.

    Sobre las bofetadas, Santi, si te las llevas y si te las mereces, estoy de acuerdo con Garib, que no es por tu opinión, sino por el tonito con el que la expones.

    Siento parecerte inculta, inmadura, penosa, ignorante, y no sé cuántas piropos que nos echas, pero a mí no me importa lo que tú hagas en tu tiempo libre, yo no pretendo prohibirte nada, ni quitarte ninguna «liturgia». Pero comprenderás que opine (y que tenga derecho a hacerlo) que me parece una salvajada entretenerse viendo maltratar a un animal hasta la muerte. Sea un toro o un escarabajo pelotero.

    Sinceramente, Santi, tus palabras no pueden estar más lejos de convencerme de nada.

    Me convencen más las banderillas de velcro que propone Maripuchi.

    Puedes intentarlo otra vez.

  10. Maripuchi
    18 noviembre 2007 at 8:30

    Sinceramente, Santi, yo no le veo la música a esa liturgia, repito, pero si no se torturara al toro para terminar matándole, yo sería capaz de aceptar pulpo.
    (Banderillas de velcro???)

  11. Blanca
    18 noviembre 2007 at 8:30

    La solución para los que nos gusta ver lo que hace el torero con el capote y la muleta es no dañar al toro. Y santas pascuas.

    Ciertamente es muy bello ver a un hombre torear, pero sin maltratar al toro. Lo hacen porque si no el torero corre peligro de que lo espanzurre el toro. Y teniendo en cuenta lo que cobran por la pantomima actual, con las barbaridades que le hacen al pobre animal para que al torero no le hagan pupita, deberían arriesgarse a estar delante del astado en igualdad de condiciones.

    A mi me gustaba ver alguna corrida de toros, hasta que tuve un perro en casa. Desde ese momento estoy absolutamente en contra de la fiesta nacional, porque es una indignidad torturar hasta la muerte a un animal.

  12. garib
    18 noviembre 2007 at 2:35

    No creo que sea cuestión de derechas o de izquierdas, creo que es un tema de sensibilidad con los animales. En cuanto a la liturgia, a mí me la rebufa, que decimos por aquí, como todas las liturgias, pero si se conserva que sea sin torturar animales.

    En cuanto a la hipótetica madurez cultural para conservar tradiciones, no es un argumento y tampoco tachar de ignorantes a quienes no quieran aceptarlas por sus creencias. Las tradiciones se conservan siempre que formen parte del subconsciente colectivo, de una historia compartida y aceptadas por una mayoría. Y por eso algunas perduran siglos y otras desaparecen con los tiempos. Las «bofetadas», santi, no te las llevas por defender la liturgia, sino por el tono argumental que empleas, algo pretencioso. Todas las culturas están y han estado llenas de tradiciones que desaparecen porque pierden sentido a medida que, aquí sí que podemos hablar de madurez, la sociedad avanza, revisa sus valores y sus costumbres y, en definitiva, evoluciona.

  13. Santi Benítez (Sun_Tsu)
    18 noviembre 2007 at 2:15

    Lo siento, yo soy de izquierdas, y aunque no niego la barbaridad que significa una tradición como la suerte de matar en una corrida de toros, no puedo evitar que me hierva la sangre cuando veo bien hecha una verónica, una navarra, una suerte de tijera, una aragonesa, un farol, una suerte al costado, una gaonera, una media verónica, una suerte al alimón, un natural, un cambiado, un ayudado, un adorno, una manoletina, o unas banderillas al topacarnero, al quiebro, al cuarteo, o al cuarteo entrando de frente, al sesgo o al recorte. Y no puedo evitarlo porque lo mamé desde muy pequeñito.

    Aunque soy de izquierdas creo que es una pena que la liturgia taurina desaparezca, y lo creo porque, al fin y al cabo, la liturgia taurina no es otra cosa que un canto a la figura y bravura de un animal magnífico. Soy partidario de que dicha liturgia se adapte al tipo del que disfrutan en Portugal, en donde al toro no se le hace ningún daño, es decir, el animal muestra toda su bravura y quien único corre peligro es quien toréa, ya sea a pie o a caballo.

    Pero he de decir que la ignorancia que acompaña a las personas que lo único que pretenden es que la liturgia desaparezca, sin atender a la cultura que conlleva y la rodea, es evidente que por absoluto desconocimiento, en vez de abogar por una adaptación de la lidia a los tiempos que corren, me parece penosa, totalmente descalabrada y sin sentido.

    La lidia no va a desaparecer, y no lo va a hacer porque se lidian toros desde mucho antes de que los fenicios pusieran un pie en la península. La cuestión es, ¿Somos lo suficientemente maduros como para reconocer dicha cultura y llegar a una adaptación de la misma? o, simplemente se pide que desaparezca.

    Porque si es esto último os puedo asegurar que vais a tener en contra a mucha gente, entre ellos a mi.

    P.D.
    Es evidente que me voy a llevar muchas bofetadas por lo que acabo de decir, pero si con ello consigo que uno de vosotros entienda lo que significa la liturgia del toro, o por lo menos entienda lo que significa para aquellos que la disfrutamos, y que entendemos que debe ser adaptada a los tiempos como lo ha sido a lo largo de la historia de este país, me doy por satisfecho.

    Ôo-~

  14. Sade
    18 noviembre 2007 at 0:12

    Respecto al comentario muy acertado de Zalakain, el otro día mi hermano mayor me lanzó un «trapo»: «la muerte en la plaza es la mejor que puede tener un morlaco». «Si no la tuviera, nunca habría tenido conocimiento de lo que es la vida», añadió. Evidentemente si desaparecen las corridas de toros, desaparecerá el toro de lidia, que no es una especie, sino una raza de bóvido, creada única y exclusivamente para ese fin. Y, ¿a quién le importa la muerte, si no ha conocido la vida?

  15. Sade
    17 noviembre 2007 at 23:55

    Olvidé hacer algún comentario sobre la presentación. La previa a la corrida, es decir lo de los sacos de arena, no es cierto. Las puyas se le ponen al toro para romper la inserción de determinados ligamentos, para impedir que levante la cabeza cuando embiste, con lo que se reduce el peligro para el torero. Las banderillas, efectivamente se movían, al parecer las que usan ahora llevan un dispositivo para evitarlo. Es lo que me han comentado recientemente. El problema de las puyas en que no se pone donde deben que es en lo que llaman el morillo, que es un grupo de músculos de la zona del cuello. Se ponen donde caén y se hace un auténtico estropicio, llegando a producir roturas vertebrales y hemorragias importantes en el canal medular. Además el picador retuerce la puya mientras esta clavada, con lo que el estropicio es mucho mayor. El sangrado del toro es necesario para que no muera de un fallo cardiaco. Suelen perder unos tres litros de sangre, que no es mucho (dicen) de los treinta y cinco que tiene el toro.
    Lo de la espada es como lo cuentan, y lo del descabello también (se trata de seccionar la médula)
    En fin, que hablamos de una auténtica salvajada en toda regla.
    En el enlace que os dejado está todo sobre las puyas y demás «artes», descritas por veterinarios.

  16. Maripuchi
    17 noviembre 2007 at 23:09

    Gracias por ilustrarnos, Sade.
    Yo he tenido dos cesáreas, y no sé lo que vale un peine… pero sí puedo decir lo que duelen las contracciones … y me puedo imaginar perfectamente el resto del trabajo de parto.

  17. Gracchus Babeuf
    17 noviembre 2007 at 22:54

    Yo era antitaurino, porque era de izquierdas y solidario.
    Un amigo me llevó a una corrida, para convencerme, y entre el ambiente festivo, las cañas, las tapas, las copas y lo demás, no me llevé mala impresión.

    Ahora, y gracias a Sade (que es muy poco sádico), puedo reconocer mi error: Zalakain tiene razón, no importa que una ternera de carne muera aún peor. Lo importante es que no hay nadie que sea tan miserable como para pagar para entrar en un matadero, a ver como matan terneras. O cochinillos.

    En Galicia casi no hay tradición. En Barcelona, los toros agonizan. Con calma y tiempo. Y con trabajo, esa bárbara costumbre se extinguirá.

    Y festejaremos de forma más incruenta.

  18. Sade
    17 noviembre 2007 at 22:42

    Hola Maripuchi. La verdad es que llevo desde el mes de febrero bastante «peleón» en el tema antitaurino. En el Blog de Sade, el que sueles leer, he escrito alguna cosa al respecto. Mi trabajo como veterinario ha consistido en rebatir una nueva y alucinante tesis de un «colega» que ha descubierto que el toro, como consecuencia de las puyas y las banderillas, descarga unas maravillosas sustancias llamadas betaendorfinas que neutralizan el dolor. Las mismas que descargan las mujeres en cantidades industriales cuando están de parto. ¿Conocéis alguna mujer con un parto indoloro? Lo grave, es que estas afirmaciones las ha hecho el director del departamento de Fisiología animal de la facultad de veterinaria de Madrid, con la connivencia de los grandes medios de comunicación protaurinos que le han publicado todo lo que ha querido. Os añado que el estudio se ha realizado desviando fondos públicos que debían ser usados en otros estudios más útiles para los ciudadanos, que somos los que los pagamos. Digamos que sin arrugarse ha llegado a afirmar que gracias a ellas el toro no sufre. Recientemente he presentado ante la Generalitat a petición de una organización antitaurina, un estudio para demostrar que los toros que se utilizan en los tradicionales festejos de nuestra madre patria, sufren de manera importante. En camino estamos de que sean abolidos determinadas burradas como el toro embolado. Es difícil explicar en este pequeño espacio todas las mentiras que se cuentan por parte de los protaurinos, así que para el que esté interesado en mi blog veterinario podréis encontrar muchísima información sobre el tema.
    El enlace es este:
    http://blogveterinario.blogspot.com/search/label/Toros

    El informe que he presentado ante la Generalitat es:

    http://www.asanda.org/index.php?module=ContentExpress&func=display&ceid=131

    Si estáis realmente concienciados de que lo que se hace con estos animales es una auténtica aberración, leed y aprended. Sé que hay cuestiones un tanto técnicas y de difícil comprensión, pero con un poco de buena voluntad, seréis capaces de haceros con las cuestiones más básicas.
    Disculpad por el «ladrillo». Si tenéis alguna duda, ya sabéis: me lo apuntáis en la entrada del blog y os contestaré gustosamente.
    Saludos a todos y muchas gracias por ser antitaurinos.

  19. RGAlmazán
    17 noviembre 2007 at 22:16

    ¡Abajo los toreros! ¡Viva el toro libre!

    Salud y República

  20. Leg
    17 noviembre 2007 at 21:37

    Yo fui una vez también a los toros, lo confieso. Hace bastantes años. De la experiencia recuerdo que sufrí mucho por el toro y por el torero.
    Hoy por hoy no las veo ni por la tele, y si pienso en ello sólo sufro por el toro. El torero que se jjjjjjorobe, que él se lo busca.

    Yo también soy antitaurina, Maripuchi, en eso estamos totalmente de acuerdo.
    😉

  21. zalakain
    17 noviembre 2007 at 21:02

    El argumento de los protaurinos de que un toro de lidia lleva una vida mucho mejor que la de un animal destinado a la producción de carne es acertado; pero la objeción no está ahí, sino en el regodeo del público ante la tortura de un animal; eso es muy triste.

  22. jirones
    17 noviembre 2007 at 20:45

    Yo solo fui una vez a ver una corrida, hace muchos años, mi abuelo un gran aficionado me llevó a la edad de 16 años.
    Cuando empezó a salir sangre del astado lo único que pude hacer fue vomitar del pánico que sentí.
    mi abuelo jamás me volvió a preguntar si quería ir a los toros

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