Los chistes machistas

Hace no demasiado tiempo, parar un chiste asquerosamente machista me costó una discusión. Subrayo asquerosamente porque la verdad es que era de los que dan entre asco y pena. Digo, además, una discusión y no digo una amistad porque evidentemente si una persona se enfada conmigo por eso, primero es que muy amigo no era, y segundo es que no merece ni tres segundos de mi tiempo.
¿En qué momento de la creación de un grupo de Whatsapp de compañeros de curso decidiste que ese grupo era un buen lugar para descargar tu mierda? Pues no lo sé, pero aquel día, además del disgusto y del mal rollo que se generó en aquel grupo, decidí que hasta ahí había llegado. Todos tenemos nuestro vaso y se nos llena en unos u otros momentos. Bien, pues el mío se llenó aquel día.
Estoy de bromitas de mal gusto y fuera de tono hasta ahí mismo. Luego nos sorprendemos de que haya disfraces de enfermera sexy para niñas de 6 años… pero las mayores tenemos que aguantar todo tipo de mierdas y de vejaciones y mira, no.
Porque se empieza por unas cosas… y  se termina por otras… esto va en escalada
piramide machista
Como en la pirámide. Se empieza con las bromitas sexistas “bah, si no tiene importancia”… “si mengano es maricón”… “si zutana es una zorra”… De ahí se pasa a replicar roles tradicionales, a impedir que las mujeres lleguemos a determinados puestos y a estereotipos como los que mantiene la RAE (que tiene bemoles, por cierto). El siguiente salto es el acoso y sí, muchas cosas que se han considerado tradicionalmente como “normales” son acoso, como por ejemplo los “piropos” no deseados. Y la cultura de la violación. Las burundangas y demás… Todo a un pequeño saltito lo uno de lo otro.
Puedo considerarme afortunada porque en mi burbuja personal hay muy poco machismo y el poco que va quedando, se va arrinconando. Pero es alucinante lo que hay ahí fuera. Perdonadme que utilice el símil con fauna, pero, efectivamente, entre un animal que se rige por sus instintos más primarios y un pitecántropo sin un mínimo refinamiento que le impide la vida en una sociedad igualitaria y sana no hay mucha diferencia.
Ya no se trata de ser feminista (aunque no veo por qué no habría de ser feminista un hombre). Se trata de valorar a las personas sean del sexo que sean como personas, como iguales. Y punto. Es que no veo que sea tan complicado.
Así que os hago una petición. Que ahora que se acerca el 8 de marzo y hay campañas por aquí y por allá, os animéis a compartir y seguir alguna. La de Emakunde de este año mola especialmente. Si no contribuyes a compartir más chistes machistas, quizá algún día terminarán. Y alguien tiene que tirar la primera piedra. ¿O no?
chistesmachistas

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