Margaritas y patos

En Vitoria hay un humedal que está integrado como parque a la ciudad. Tiene un observatorio de aves y unos caminos deliciosos entre árboles.
Ayer nos acercamos por primera vez y además de disfrutar de un magnífico paseo, me resultó especialmente gratificante ver a Tomás descubriendo.

¿Habrá algo más satisfactorio para un padre que ir de la mano de su hijo en sus pequeños logros?


¿A que podéis oír los ¡cuacuás!?

  12 comments for “Margaritas y patos

  1. Blanca
    20 junio 2007 at 19:33

    Yo tambien tengo el mismo problema, ahora mismo me pasó… y no es en el único sitio… ¿Igual google piensa que somos demasiado rojos para su gusto?

    Tomás, como siempre tan precioso.

  2. rosamari
    20 junio 2007 at 19:14

    Mi niño siempre coge las flores así, con esa tierna delicadeza.

    Me alegro del disfrute. es un sitio bien bonito.

    Y el alegrón de la llegada a casa y ver a Tomás, lo más de lo más. Gracias.

  3. animalpolítico
    20 junio 2007 at 18:43

    A mí me pasa igual que a Paco y sólo desde hace dos o tres días. Y sólo en este blog.

    No tengo ni idea de la razón.

    Me encanta la foto de Tomás cogiendo la Margarita mientras flexiona las rodillas…

  4. Maripuchi
    20 junio 2007 at 16:15

    Paco, pues no lo sé. No eres la primera persona que dice tener problemas con el blog.
    Yo no tengo ninguno y no creo que sea cosa del navegador, yo uso firefox, pero no me da problemas tampoco con explorer y al fin y al cabo es una cuestión de blogger ¿no? ¿Alguien sabe?

  5. Paco
    20 junio 2007 at 14:41

    Maripuchi, últimamente al entrar en tu blog me da un error, me da un mensaje que tengo que aceptar y me dice que no puede mostrar la página. Tengo que intentarlo varias veces hasta que me deja entrar. ¿Es cosa de mi navegador? Le ha pasado a alguien más

    Un saludo

  6. Gracchus Babeuf
    20 junio 2007 at 14:22

    Cuá Cuá. En Leganés sí que se oyen los patos. ¡Qué casualidad! Un abrazo.

  7. Scout Finch
    20 junio 2007 at 13:28

    ¡Qué guapo que está Tomás!

    Muchas gracias por invitarme al blog del abuelo cebolleta. Desde luego, me voy cinco días fuera y cuando vuelvo me encuentro con montones de entradas que leer y un nuevo blog. ¡Sois hiperactivos todos!

    Besos.

  8. Raúl
    20 junio 2007 at 13:01

    No hay mejor foto que la de un niño en su encuentro con la naturaleza.
    Me alegro de que disfrutarais el paseo.

  9. Maripuchi
    20 junio 2007 at 10:44

    No es cuestión de paletismo, es cuestión de costumbre.
    Una de las cosas que más me llamó la atención cuando nos vinimos aquí (y fíjate, que soy de Oviedo) fue, precisamente, el verde.
    Tantos años en Matrix …

  10. Irka
    20 junio 2007 at 10:41

    Además del cartelito «Ojo. Se riega con agua no potable» Una pena.

    Mi hijo es tan paleto para estas cosas que cuando ve una isleta en un cruce con una palmera sale zumbando a pisarla. Lo dicho, para aver verde tenemos que hacer kilómetros. En fins. Cosas del sur. Sois muy afortunados.

  11. Maripuchi
    20 junio 2007 at 10:33

    En realidad está en las afueras, pero el parque es parque.
    Aquí los parques no están vallados. Todos podemos pisar el césped, tumbarnos en él, caminar descalzo por la hierba es una experiencia.

    El humedal de Salburúa forma parte del anillo verde de la ciudad. Y, la verdad, es un auténtico lujo.

  12. Irka
    20 junio 2007 at 10:26

    Será por lo mucho que tenemos en común, porque Nacho se lleva apenas un mes con Tomás… pero me has puesto los pelos de punta.

    Efectivamente, hay que ir de la mano con ellos para saber qué se siente. Y la semana que te espera de «mamáaaaaaa miraaaaaa como el pato del otro día», «papáaaaaaa ¿eso también lo hacen los patos?» y como éstas, mil.

    Mis felicitaciones a quien corresponda por tener tal humedal en la ciudad. Plas plas plas. Por aquí, el poco verde que hay está vallado.

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