Etiqueta: Divagaciones

Halloween y el Cristo de los Faroles

Anda rulando por ahí en estos días un meme que reza: «Que celebremos Halloween es como si en Wisconsin bajasen de romería por el Mississippi al Cristo de los Faroles». Divertido… es un rato… casi tanto como falaz… porque parte de una premisa errónea y es que estos dos hechos no se pueden comparar. Lo siento. Para empezar, tú, querido… Read more →

Aniversarios

Hay aniversarios y aniversarios. Pero al cabo del año todos pasamos por unos cuantos. Unos nos ponen de buen humor, otros nos son indiferentes y otros nos sumen en el desconsuelo o la nostalgia más profunda y casi tenemos que ir de viaje para volvernos a encontrar. Recordar fechas nos sirve para anclarnos a lo que somos, a lo que… Read more →

El tobogán emocional

La vida tiene cosas que se salen, muy buenas, buenas, pché, malas y, definitivamente, asquerosas. Normalmente las rutinas hacen que estés rondando entre lo bueno, lo pché y lo malo, pero sin grandes sobresaltos hasta que pasa algo tan bueno que todo te da vueltas… o tan malo que pone tu mundo patas arriba. Estos son los momentos en los… Read more →

Abrazos virtuales

Para unos llegó un poco antes y para otros un poco después, pero en cuestión de unos años, allá por finales del siglo pasado, internet vino y nos cambió la vida. Lo de cambiar la vida, en algunos casos, es literal… Una de las cosas que más ha cambiado internet es la forma de relacionarnos. Conocer gente, mantener contacto con… Read more →

Abrazos

Hay pocas cosas que reconforten más que un abrazo y que comuniquen tanto…
Con un abrazo consuelas, con un abrazo acompañas, con un abrazo perdonas, con un abrazo abrigas, con un abrazo se te abre el alma… y a quien se lo das también.

¿Recuerdas cuando eras pequeño y estabas sufriendo y tu madre te decía «ven»…? ¿O cuando has tenido un mal día y llegas a casa y tu pareja o tus hijos te da(n) un abrazo de oso? ¿Y un abrazo de pasión? ¿O uno de amistad, de estoy aquí y te estoy acommpañando? ¿Un reencuentro? ¿Una despedida?

Hay abrazos cortos, intensos, blandos, como que se te escurren las manos… (esos no molan demasiado), hay abrazos largos y que no quieres que se acaben nunca, abrazos que te electrifican, abrazos de palmaditas en la espalda y abrazos prietos, abrazos de amigos (y de amigas), de amantes, de abuelos, de padres, de hijos. Todos son diferentes y cada uno significa una cosa diferente.

Con un abrazo no dices nada y lo dices todo. No hace falta verbalizar porque encierra en sí mismo todo lo que hace falta para expresar lo que quieres.

Y ahora, ¡corred a abrazaros a alguien!

PS. Me dice Nuria por el pinganillo que se me han olvidado los abrazos digitales. En realidad no se me han olvidado (cómo podría)… pero sobre la virtualidad de los sentimientos tengo un post pendiente… próximamente, en sus pantallas…

abrazo

Tradición del domingo tarde

Esta tarde, mientras cumplía con una tradición autoimpuesta hace veinticuatro años, me he sentido bien. Son estas pequeñas cosas las que te hacen reconciliarte contigo misma después de una dura semana. La cosa empezó, como digo, hace veinticuatro años. Después de Candy Candy, llenaba religiosamente la bañera de agua bien caliente y gel espumoso y, unas veces con música y… Read more →

Nombres

Atención, post altamente subjetivo. Que no es que el resto de los que escribo no lo sean, pero éste lo es más. Anualmente el INE nos regala la estadística de nombres más puestos. Es, ya lo he contado alguna vez, un dato interesante que mi marido y yo usamos como guía a la hora de buscar los nombres que habríamos… Read more →